google.com, pub-3838220590989262, DIRECT, f08c47fec0942fa0 Sólo La Biblia: 1/12/11 - 1/1/12

2012 ¿fin del mundo?


Por: Javier Juaréz
Debemos esperar al Señor con Fe, como lo hizo Noé.  Imagen: Internet. 

Lucas 17:26-30 Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; más el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste
Recordaba aquella historia de Pedro y el lobo- Pedro y el lobo es una composición sinfónica de Sergéi Prokófiev escrita en 1936, después de su regreso a la Unión Soviética; la cual está basada en el cuento popular ruso "Pedro y el Lobo", una obra didáctica cuya moraleja refleja la importancia de la sinceridad. La obra de Prokófiev es un cuento infantil, con música y texto adaptado por él, con un narrador acompañado por la orquesta. En 1936 Sergei Prokófiev recibió el encargo del Centro de Teatro Infantil de Moscú de escribir una sinfonía musical para niños. La intención era cultivar gustos musicales en los niños desde los primeros años de la escuela. El debut fue el 2 de mayo de 1936; según el propio compositor, la asistencia «fue pobre y no atrajo mucho la atención».

En un pueblo de Rusia, donde todos estaban aterrorizados por un lobo del bosque, vive un joven pionero llamado Pedro. Pedro vive en la casa de su abuelo que trabaja de leñador. Un día, Pedro sale, dejando abierta la puerta del jardín; aparece un pájaro que lo acompaña. Al dejar la puerta abierta, un pato ve que hay un estanque y decide entrar a nadar, el pato entra y el pájaro le pregunta: "¿qué clase de ave eres tú que no puedes volar?", a lo que el pato replica: "¿qué clase de ave eres tú que no puedes nadar?". Sale un gato perezoso que sólo está pendiente de comerse al pájaro: en un momento el pájaro se descuida y el gato lo atrapa, pero no se lo puede comer. El abuelo de Pedro lo ve y le dice: "No debes estar afuera, no es seguro. ¿No sabes que hay un lobo suelto?" y añade: "¿sabes algo sobre los lobos?" "Sé que son muy tenebrosos" -Pedro responde, diciendo además que no tiene miedo, que es muy valiente y puede atrapar al lobo. El abuelo lo mete en la casa de la oreja y cierra la puerta. Pedro, frustrado, mira a través de un hueco hasta que, asustado, ve al Lobo. El gato trata de encaramarse a un árbol. Pedro, sorprendido, le dice al pato que escape del lobo, pero el pato sale del agua, y con su torpeza y lentitud el lobo se lo come. Entretanto el gato sólo se fija en el pájaro, distraído. Pedro sale por un hueco del tejado con una cuerda, y se monta en la rama de un árbol cercano. El pájaro cae accidentalmente en el hocico del lobo que sin embargo no se lo puede comer. Pedro prepara la cuerda y la baja cuidadosamente para atraparle hasta lograrlo. El lobo trata de liberarse sin éxito hasta que Pedro, tirando con todas sus fuerzas y temeroso de que pudiera liberarse, lo cansa. En eso llegan tres cazadores, que al ver lo que pasa se acercan sigilosamente, hasta ver que Pedro ha atrapado al lobo. Llevan al lobo al pueblo, donde todos celebran felices el fin del terror. Finalmente el pato sale del cuerpo del lobo, pues el lobo se lo había tragado sin morderlo.

Bueno, querido amigo, Esta es la verdadera historia de Pedro y el lobo. Nosotros hemos oído una historia diferente: Pedro miente tanto sobre la presencia del lobo que el día en que verdad se aparece nadie le cree.

Esta obra es del año 1936, o sea que tiene 76 años de vida y no sabemos cuándo fue cambiado la moraleja y parte de la historia. El asunto es que hemos creído y enseñado algo que el autor no mencionó.

En este año del 2012 que está por entrar, hemos escuchado que el mundo se va a acabar. Sin embargo los medios de comunicación hacen lo posible por decir que lo que va a cambiar es el pensamiento de los hombres, que viene una era en que la gente se renovará en su forma de pensar. Esto es algo que yo veo más peor que una fábula porque el hombre cada día está viviendo más depravado, lo cual hace ver que la escritura, la palabra de Dios tiene razón.  Porque ella nos habla de que en los últimos tiempos habría hombres amadores más de los deleites que de Dios, hombres que sólo buscaran su propio bien. Irrespetuosos, calumniadores y es lo que hoy vemos.

Los “profetas” que han dicho que el mundo se acaba en estas fechas han fallado porque desde el mes de octubre ya se iba a acabar y nada. ¿Qué pasa ante todo esto? Obviamente tiene que haber una respuesta de la gente… ¿Cuál es? BURLA.

LA BURLA TOTAL a lo que suena a religión. Hay burla por parte del mundo a los evangélicos. Hay burla a los que predican en las calles sobre la inminencia del fin del mundo. Hay cristianos que llevan pancartas con mensajes de arrepentimiento; cristianos que en sus autos escriben el mensaje de que el fin ya viene. Es un mensaje real, pero los que han puesto fecha, con su atrevimiento han hecho mentiroso a  Dios. Ni el mismo Cristo puso una fecha… Él mencionó que esto está reservado sólo a Dios Padre.

Los cristianos que se han atrevido a poner fecha están causando que la gente menos crea en la palabra y nos tilde de locos en un aspecto por demás peyorativo.

Quizá esto pueda ser parte del plan de Dios, pues al ya no creer que el mundo se va acabar, la gente se da más al desenfreno; mas al placer y a los actos pecaminosos y se cumplirá literalmente la palabra de que “se estarán dando en casamiento, en fiestas, en francachelas y entonces cuando nadie lo espere vendrá el fin”.

El mundo se acababa según en el 2000. Pasó el 2000 y nada. Pero  mucha gente  murió del año 2000 al 2011 y toda esta gente que murió se ha enfrentado a la verdad: que todo tiene un final.

Los evangélicos seguiremos predicando que Cristo viene, que el mundo se está acabando, que las señales se están mostrando; pero la gente al no ver algo tangible, más nos tomará por locos y menos creerán la palabra de Dios. Esto es un problema para la vida espiritual del mundo; pero otro problema más grande se puede vislumbrar, que está afectando aún a los escogidos.

Los salvos, los creyentes, el pueblo de Dios se está dejando convencer ya no por Dios, sino por la actitud del mundo que no cree en la veracidad de la palabra, en la profecía de que todo esto pasara ardiendo. Las iglesias se están llenando de personas pero se están vaciando de fe. Se acude a los servicios más para cumplir con una religión que para una adoración al creador. El amor se está enfriando, la oración y la vida devocional está agonizando, la fe está claudicando, en otras palabras… Estamos dejando de creer la verdad de Dios para creer las mentiras del diablo.

La palabra nos enseña lo siguiente:

Lucas 18:1-8 También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, 18:2 diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre.  Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia. Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto.  ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?
Esta pregunta es para nosotros ¿Cristo hallará fe cuando vuelva? Amado hermano, estamos en el mes de diciembre del año 2011, estamos por terminar otro año y empezar un año en que los incrédulos esperan (o sea, irónicamente creen) que las cosas van a mejorar, es el mes en que muchos predicadores hablarán de que Cristo nació en la tierra,  que no importa si un 25 de diciembre y bla, bla. Bla... que tiene que nacer en tu corazón... Pero yo te digo hermano, que si ya un día pasado aceptaste a Cristo en tu corazón, ya no te puedo estar repitiendo que Cristo debe nacer en tu corazón; es momento, es tiempo de decirte fuertemente que el mundo sí está por terminar, que si no es en el 2012 será en cualquier momento, en cualquier año. ¿Cuál es la clave?... ¡¡¡¡¡CUANDO NADIE LO ESTÉ ESPERANDO!!!!!! Y la gente se ríe, está dejando de creer que se va a acabar, la gente no lo esperará. O sea, “cuando nadie lo espere”

Los cristianos por igual no lo estamos esperando y te repito que las señales son:

- Falta de fe
- Servicios sólo en domingo.
- Cultos de oración, vacios.
- Reuniones más sociales que espirituales.
- Iglesias cerradas entre semana.
- Hermanos que le dan más prioridad a sus necesidades materiales y personales que a las espirituales.

Y podemos seguir con una larga lista de señales condenatorias y de incredulidad.

Amado. Cristo viene. A Noé nadie le creyó. El mundo seguía dando vueltas y Noé construyendo el arca. El mundo seguía en sus borracheras y Noé construyendo el arca. El mundo se daba en casamientos y fiestas y Noé construyendo el arca. Cuando nadie lo esperaba vino el fin y todos perecieron.

Es tiempo de construir el arca. Es tiempo de esperar a nuestro Señor. ¿Cuándo vendrá? Eso no te preocupe. Preocúpate por vivir hoy como si ya fuera el gran día. Este año ya se acabo. Que no se acabe tu fe. Este año ya está por morir, no mueras con él.

EL SEÑOR VIENE PRONTO.

¿Sabían que?


¿Sabían que?... 

- Job vivió durante los días de los patriarcas (Abraham, Isaac y Jacob) antes de que Dios diera Su Ley o designara a los Sacerdotes (kohanim) como líderes religiosos. Durante los días de Job, el padre de familia era el Sacerdote (kohen). Debido a que no había Sacerdotes (kohanim) que lo instruyeran en la Toráh de Elohim, Job actuaba como el Sacerdote (kohen) y ofrecía sacrificios a Elohim para pedir perdón por los pecados que él y su familia habían cometido. Esto significa que Job no se consideraba a sí mismo como alguien que no pecaba. Job hacía esto por convicción y por amor a YHWH y no sólo porque era su obligación como cabeza del hogar.

El amor al dinero

"Porqué el amor al dinero es la raíz de todos los males[...]" 1 de Timoteo 6:10. Imagen: Internet.
En nuestro mundo actual, la gente muy a menudo codicia las ganancias económicas. El dinero representa poder, influencia y éxito. Para muchos el dinero es un dios. No piensan demasiado en otra cosa. En verdad, puede comprar ciertas comodidades y ofrecer alguna seguridad. 

El dinero se ha vuelto tan importante para algunos, que harían casi cualquier cosa para obtenerlo. Pero mucho más valiosa que la riqueza es la obediencia a Dios, debido a que es más un tesoro celestial que uno terrenal. Debemos hacer lo que Dios quiere a pesar de las implicaciones financieras. Haga suya la oración del salmista, pídale a Dios que lo ayude a preferir la obediencia antes que el dinero, a la larga será para su propio beneficio.

Salmo 119:36 "Inclina mi corazón a tus testimonios, Y no a la avaricia"

¿Cunas vacías?


Aunque los bebés nacen en todas partes por el mismo proceso, ¡cuán diferentes son entre sí! ¡No hay copias exactas! 

 Gálatas 4:19 "Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros[...]"      

La predicación del evangelio es inminente porque las compuertas del infierno se han abierto sobre esta degenerada generación. Necesitamos avivar el fuego de la predicación y el evangelismo. Sin embargo los cristianos del presente queremos el Cielo abierto y que la tarea del evangelismo la haga otra persona. O que Dios nos dé, dentro de nuestra apretada agenda de actividades personales, un tiempo que no afecta nuestros intereses y además él ponga gente que a la primera palabra que mencionemos acepte a Cristo. Pero Dios no ha mecanizado su glorioso poder para adaptarlo a nuestros calendarios caprichosos y religiosos.

"Deseamos que la gente se convierta como en el tiempo de la iglesia apostólica. Pero, ¡hermanos! ¡Ese tiempo no vino a la tierra  por sólo desearlo! Los cielos fueron abiertos y el gran poder de Dios sacudió aquellas tierras porque, "frágiles hijos del polvo… santificaron un vida y convocaban su alma a solemnes asambleas" y predicando  esperaron con lágrimas, cansancio y dolores de parto el fruto de la promesa de que la palabra no vuelve vacía.

Eso sucedía porque Dios halló un pueblo de pureza de intención y pensamiento en aquellas almas de visión y pasión ardiente. Ellos tenían un solo motivo al orar: predicar  el perdón de pecados y la salvación en Cristo Jesús.

Ninguna petición fue manchada por la necesidad de darle gloria  al hombre o alguna denominación decadente. Su ojo era sencillo, deseando sólo la gloria de Dios. No les movía la envidia de otro grupo que les sobrepasara en crecimiento.

La iglesia apostólica sentía en verdad dolores de parto. Había el sentir de la madre en labor de parto. No basta con querer que la iglesia crezca porque pensemos que tenemos un lugar para estar o una biblia para leer. Se necesita pasión por la predicación, entrega al servicio, dolor por las almas que se están perdiendo.

El nacimiento de un hijo natural es precedido por meses de carga y días de dolor. Así es el nacimiento de un hijo espiritual. Jesús oró por Su Iglesia, pero para lograr su nacimiento espiritual se entregó a la muerte.  

Pablo oraba "noche y día... con vehemencia" por la iglesia; y además estaba con dolores de parto por los pecadores.

La predicación semana tras semana puede ser: "Tienes que nacer otra vez," pero  ¿cuántos pueden decirle a alguien como dijo  Pablo: "Aunque tuviereis diez mil maestros  en Cristo, no tenéis muchos padres, pues yo os engendré en Cristo Jesús por la palabra verdadera del Evangelio"? ¿Cuántas almas has ganado en tu vida cristiana? Así Pablo, los engendró en la fe. No dice que oró solamente por ellos, sino implica que estuvo de parto por ellos. Si en lo que va de este  siglo los alumbramientos físicos hubieran sido tan escasos como los nacimientos espirituales, la raza humana casi se habría extinguido.

En el primer capítulo del Génesis vemos que cada cosa con vida producía fruto según su especie. Del mismo modo, ¿no tendría cada alma regenerada que traer otras almas a luz?

Nuestro problema es que cuando evangelizamos y alguien se convierte, nos sentimos como sus padres carnales queriendo educarlos como mal educamos a nuestros propios hijos. Nos olvidamos que los convertidos son hijos espirituales y sólo hemos sido la partera que les ayudó a  nacer, pues su padre, quien los engendró es Dios.

Ahora existen muchos cristianos que años atrás oraban. Uno me dijo: "Es cierto, hermano, ahora no oro tanto como lo hacía antes, pero el Señor comprende." ¡Ay! ¡El comprende!… pero no nos excusa por estar más ocupados en otras cosas que en lo que El quiere que estemos.  

Hoy queremos ganar almas sin que nos cueste nada. Cuando en un embarazo cuesta desde el momento que los padres saben que están esperando un bebé. Las madres quieren hijos sin dolor, y es verdad, que hoy la ciencia ha aliviado algunos de los sufrimientos que nuestras madres conocieron al dar hijos al mundo, pero aún así, la ciencia nunca podrá acortar los largos meses de embarazo.

Del mismo modo, los predicadores han hallado medios más fáciles de conseguir que la gente venga al altar para salvación o para ser llenos del Espíritu Santo. 

Para la salvación se permite a la gente que sólo levante la mano, y "listo," los gemidos por el dolor de haber pecado y el acto de arrepentimiento al pie del altar han pasado de “moda”. Para ser llenos del Espíritu Santo -se dice a la gente- "sólo ponte de pie ahí donde estás y se orará por ti y serás lleno." Ya no existen dolores de parto.

Es evidente que Jacob amaba a Raquel mucho más que a Lea; sin embargo, la "mujer dichosa" era Lea, porque ella tenía hijos. Considera cómo Jacob sirvió catorce años por Raquel; sin embargo, aquella espléndida devoción no fue ningún consuelo para la mujer herida de esterilidad. Sin duda, Jacob demostró su amor cargándola de joyas como era costumbre en aquellos días; pero las fruslerías externas no la consolaban, y aunque Raquel era hermosa de vista, su esterilidad no hallaba compensaciones en su hermosura o en la admiración de otros. La terrible verdad era que Lea tenía cuatro sonrientes niños alrededor de sus faldas, pero de la estéril Raquel se burlaban hombres y mujeres.  Puedo imaginarme a Raquel con los ojos rojos de llorar, más los ojos de Lea jamás estuvieron así, ni con su cabello desordenado, con su voz ronca por el gemir viniendo ante Jacob, disgustada por su esterilidad, humillada por la desesperación de su condición, llorando con un grito penetrante: "¡Dame hijos, o si no, me muero!" (Génesis 30:1). Este grito desgarraba el corazón de Jacob como una espada desgarraría su carne.

A esto diremos que su oración no era de rutina, sino de desesperación, pues había sido presa del dolor, pasmada de vergüenza y humillada por su esterilidad.

Hermano, si tu vida cristiana es estéril, si las lágrimas están ausentes de tus ojos, si los convertidos están ausentes de tu evangelizar, ¡no te conformes con tu vida espiritual! ¡Invita al Espíritu Santo a inundar tu corazón de dolor porque eres espiritualmente incapaz de traer hijos!

No hay reglas fijas para evangelizar. Aunque los bebés nacen en todas partes por el mismo proceso, ¡cuán diferentes son entre sí! ¡No hay copias exactas! 

Por el mismo proceso de dolor de alma y oración insistente y carga por la esterilidad se han producido todos los avivamientos espirituales  en diferentes épocas. Pero ¡cuán diferentes han sido los avivamientos entre sí!

A Jonathan Edwards no le faltaban congregaciones, y no tenía apuros financieros, pero el estancamiento espiritual le aterrorizaba. La vergüenza de la falta de conversiones doblegó sus rodillas y golpeó su espíritu de tal modo que su alma herida se aferró al trono de gracia en silencioso gemir hasta que el Espíritu Santo vino sobre él. La Iglesia y el mundo conocen la respuesta de sus victoriosas vigilias. Los votos que hizo, las lágrimas que derramó,  los gritos que salieron de su boca, todo está escrito en el libro las crónicas de las cosas de Dios.

Del mismo modo Zinzendorf, Wesley, etcétera, que fueron sus parientes espirituales, Tales hombres desprecian todos los honores y buscan tan sólo ser honrados por el Espíritu Santo.

Conclusión:

Hay un dicho que reza “las paredes oyen” y si las paredes oyen, entonces nuestras paredes, nuestros templos y nuestros altares hablan. ¡¡OYE!! ¡¡OYE!! ¡el reproche de nuestros altares estériles! ¿Crees que el Espíritu Santo se deleita más en nuestros pianos eléctricos, y equipo de sonido o en algunos  pasillos alfombrados,  nuevas decoraciones,  si la cuna está vacía?    
      
¡De ningún modo! ¡Oh amado hermano luchemos, roguemos y evangelicemos para que el silencio de muerte del santuario pueda ser roto por el bendito grito de recién nacidos!